La reseña de hoy es sobre uno de los libros más vendidos en EE.UU. Después de varios meses de su publicación todavía se mantiene en el 6º puesto de BookDepository. Quizá la portada de la edición española de Criadas y señoras me había mantenido alejada, ya que no me atrae lo más mínimo. Pero después de leer varias reseñas en inglés que lo ponían muy bien, decidí leerlo yo también.
Tras terminar sus estudios, la joven Skeeter vuelve a su casa en la muy conservadora ciudad de Jackson, Misisipi. Estamos en 1962 y se supone que su máximo objetivo debe ser el de buscarse un marido, pero Skeeter sueña con una vida diferente, entregada a la literatura. Aibeleen, como la mayoría de las mujeres negras de la ciudad se dedica a servir en las casas de los ricos. Su mejor amiga es Minny, una gran cocinera, cuyo fuerte carácter le ha valido la enemistad de las ricas mujeres blancas de la ciudad. Estas tres mujeres, ahogadas por una sociedad puritana y racista, unirán sus esfuerzos para llevar a cabo un proyecto clandestino y liberador.

Si tuviera que pensar en el primer libro que de verdad disfruté leyendo, sin duda elegiría ‘Los pilares de la tierra’ de Ken Follett. Recuerdo haberlo comprado en unos grandes almacenes después de oír a mis compañeras de carrera hablar maravillas de él. Lo comencé y en menos de diez páginas ya estaba enganchada. Me duró quince días.
Pues bien, la cadena americana STARZ ha adaptado la novela y ha creado una miniserie de 8 episodios. He estado siguiéndola desde que comenzó hace un par de meses, en versión original. Si no os importa esperar para verla en castellano, la podréis disfrutar en Cuatro en Septiembre (todavía no hay fechas concretas).
Hoy voy a hacer una reseña de la serie, cómo son los personajes, en qué se parece o se diferencia del libro, etc. Así que comencemos por…
Hace un montón que no hago un IMM y la verdad es que durante el verano he conseguido bastantes libros nuevos. Al igual que el año pasado, el pasado Julio pude acudir a la Semana Negra de Gijón y allí me hice con un pequeño alijo:

Conseguí nueve libros por tan sólo 21€. Entre ellos cabe destacar “La colina de Watership” que acaba de reeditar Seix Barral y los dos libros de Barbara Kingsolver (“Los sueños de los animales” y “La biblia envenenada”
, de la que he oído hablar muy bien. Cómo no, todavía no he leído ninguno de los libros que os enseño en la foto, jeje.
Además de estos títulos que se añaden a mi colección, tuve una grata sorpresa durante la Semana Negra. Mientras caminaba alrededor de los stands de venta vi uno de los libros que más me gustaba cuando era pequeña (y casi no sabía leer). Su título es “Historia de una bala” y lo publicó la editorial Hymsa allá por el año 1988.
El cuento trata sobre un país que está en plena guerra con el país vecino y de un viejo y oxidado arado de metal al que convirtieron en bala. Durante la batalla, lanzaron la bala al cielo pero ésta, al ver que la gente se asustaba al verla y que destruiría pueblos al caer, decidió seguir volando por el cielo. La pobre bala seguía flotando mientras buscaba un sitio donde dejarse caer. Finalmente, recordó el lugar donde antes fue un arado, un viejo campo abandonado y decidió volar hacia allí. La gente de los dos países la seguían, admirando la bala que no quería caer. Pero al llegar al campo abandonado, la bala se posó en tierra suavemente y la multitud vio cómo se convertía de nuevo en un viejo, maltratado y oxidado arado. Conmovidos por la historia de la bala, los habitantes de los dos países en guerra decidieron firmar la paz y no se pelearon nunca más.

Sin duda, esta bala fue lo mejor que compré durante mis vacaciones 

Visto en Dosis Diarias
La polémica vende. O eso dicen. Zonas húmedas llegó a España hace varios meses después de escandalizar media Europa. Charlotte Roche ha escrito una novela que habla de los fluidos corporales del mismo modo que una novela negra habla sobre asesinatos. Sin ningún tipo de pudor ni de recato.
Tras causarse una fisura anal por apurar su depilado íntimo, Helen, la adolescente protagonista de este relato-confesión, se encuentra en la unidad de Medicina Interna, y mientras espera analiza aquellas regiones de su cuerpo que la opinión biempensante suele considerar poco propias. Porque a Helen la mueve una indomable curiosidad por sus recovecos y orificios. En efecto, a la muchacha le gusta el sexo: en solitario o en pareja; por vía anal, oral y vaginal, menstruando o con chocolate… Y el lector se deja contagiar por la risa de esta antiheroína moderna, que elabora sus traumas infantiles con un lenguaje fresco y trufado de guindas poéticas. Una primera novela transgresora, equilibrada con humor e ironía, que ha encabezado durante meses los ránkings de venta alemanes y ha sido el primer libro del ámbito germano en alcanzar la cumbre de la lista mensual de best-sellers mundiales según Amazon, con más de un millón y medio de ejemplares vendidos y 25 traducciones.
Después de un largo mes, por fin es día 31 de Julio de 2010 y estamos de aniversario. Antes de nada quería agradeceros a todos vuestra participación en el sorteo, ya que finalmente participaron un total de 452 personas. Y después de una mañana muy dura en el que casi me da un yuyu al organizar el sorteo, podemos felicitar a los 3 ganadores.
(Redoble de tambores… y después del corte los nombres de los afortunados)
Unas semanas antes de irme de vacaciones me propuse algo: leer al menos un libro en inglés al mes. Miré en las pocas estanterías que tenemos en la librería y escogí un libro, Brooklyn de Colm Tóibín. No conocía de nada al autor y el libro no estaba publicado en España. En la portada se podía leer “Ganador del premio Costa 2009″ y me dije ¿por qué no? La verdad, no podía haber escogido un mejor libro para comenzar my english adventure.
Eilis Lacey, original de un pequeño pueblo de Irlanda, no duda en aceptar un trabajo en América. Se abre paso en Brooklyn, superando la nostalgia y los rigores del exilio e incluso encontrando un primer y gran amor. Pero algo trunca su camino, pues pronto le llegan noticias trágicas de Irlanda y Ellis se ve obligada a volver. El peso de su familia y su pasado devoran sin piedad el nuevo y frágil mundo que había empezado a construir al otro lado del océano. Brooklyn es una novela de una compleja sencillez y de un poder sobrecogedor, uno de los grandes libros de los últimos tiempos.
Tras un par de semanas de vacaciones y de abandono del blog estoy aquí otra vez con una nueva reseña. La editorial Nocturna fue tan amable (hace algunos meses ya) de enviarme un ejemplar de La guía completa de Fantasilandia de Diana Wynne Jones y hasta ahora no había podido hacerle una crítica como Dios manda. Si sois aficionados al género fantástico (fantasía épica sobre todo) no os podéis perder el libro que os presento, ya que seguro que os sacará más de una sonrisa.
En Fantasilandia, los unicornios, las brujas y los vampiros son algo corriente. Uno puede saber si una persona es buena o mala basándose en su color de ojos y en la ropa que viste. Hay universidades invisibles donde estudian los magos, mansiones habitadas por fantasmas y reinos escondidos. Los príncipes suelen ser herederos desaparecidos; los herederos desaparecidos, príncipes o miembros del gremio de ladrones. Diana Wynne Jones, autora de El castillo ambulante, sitúa en Fantasilandia a todos los personajes y lugares más habituales de los libros de literatura fantástica, donde todo el mundo lleva capas (algunas de invisibilidad), las estrellas predicen el futuro y los anillos tienden a incluir maldiciones.
Como este es un blog de libros, no me parecía correcto ponerme a felicitar a la Selección Española de Fútbol por haber llegado a la final del Mundial. Así que he hecho un montaje casero para poder apoyar a la roja en una semana como ésta, en la que más de media España está esperando que llegue el domingo para ver a su selección pelear por el trofeo.
¡A por ellos!

P.D: Pido humildemente perdón a Ediciones B por masacrar tan salvajemente su portada… 
Tenía ganas de hincarle el diente a un libro de la editorial Blackie Books y cuando vi que publicaban Peyton Place no pude resistirme a llevármelo para casa. Un gran libro con una presentación magnífica y en tapa dura (pero dura de las de verdad). Como dice Boris Izaguirre en el prólogo (que recomiendo leer al final, como todos): Bienvenidos a Peyton Place.
Pueblo pequeño, infierno grande. Grace Metalious no sólo desgració la vida de sus vecinos con la publicación, en 1956, de Peyton Place, fenómeno editorial que borró la distinción entre alta y baja cultura cuando confundir ambas cosas aún no estaba de moda. En opinión de muchos, sin este libro no habrían existido Melrose Place y Twin Peaks. Algunos paladines de la utilidad incluso estiman que Peyton Place dio empuje al movimiento feminista estadounidense y ocasión de revisar la hipocresía moral de la época. Pero gracias a este incordio de libro, Metalious también se ganó la muerte social y, según el parecer de sus biógrafos, la cirrosis que acabaría con ella a los treinta y nueve años. La autora había buscado la fama, y la parábola acaba con sus últimas palabras: «Ten cuidado con lo que deseas, porque podrías conseguirlo».
Los lectores no parecían dispuestos a leer en una novela aquello que ponían en práctica, permitían o sufrían en su vida cotidiana, desde el natural despertar de la sexualidad hasta el odio racial y de clase, el incesto, el aborto o la corrupción del poder religioso. Claro que esos mismos lectores habían estado esperando Peyton Place sin saberlo. La leyeron millones, algunos incluso a escondidas, mientras muchos países la prohibían y algún bibliotecario colgaba incluso un cartel en el que se leía: «No tenemos ningún ejemplar de Peyton Place. Si queréis este libro id a Salem». La vida, con perdón, rivaliza aquí con la literatura. El lector honrado, en cualquier caso, deberá admitir que, una vez abierto este libro, no hay manera de cerrarlo. Tal vez porque hay en él menos ficción que realidad. Indecente, quizás. Y fascinante, pues estas cosas suelen ir de la mano. Metalious lo sabía y, aunque un poco tarde, la historia se ha ocupado de colocarla más allá de la provocación, en el lugar que merece como narradora.





