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Después de leerme un libro enorme sobre vampiros, necesitaba algo suave y cálido. ¿Y qué mejor remedio que Jane Austen? Ya había leído un libro suyo antes, así que ahora me incliné por su mayor éxito: Orgullo y prejuicio.
«Es una verdad universalmente aceptada que todo soltero en posesión de una gran fortuna necesita una esposa ». Nueva traducción ilustrada de la novela de Jane Austen. Este comienzo, que, junto con el de Ana Karénina, es quizás uno de los más famosos de la historia de la literatura, nos introduce sabiamente en el mundo de Jane Austen y de su novela más emblemática. Orgullo y prejuicio, publicada en 1813 tras el éxito de Juicio y sentimiento, reúne de forma ejemplar sus temas recurrentes y su visión inimitable en la historia de las cinco hijas de la señora Bennet, que no tiene otro objetivo en su vida que conseguir una buena boda para todas ellas. Dos ricos jóvenes, el señor Bingley y el señor Darcy, aparecen en su punto de mira e inmediatamente se ven señalados como posibles presas . De hecho, la relación entre la hija mayor, Jane, y el señor Bingley parece muy prometedora… pero, por influencia del arrogante señor Darcy, se frustran todas las esperanzas. La intervención de Elizabeth, la hija segunda, perspicaz, consciente de su valor, y algo rebelde, determinará el rumbo de la novela. En ella el opresivo ambiente de la familia, la presión del matrimonio, la diferencia de clases, el fantasma de la pobreza y la delicada sensibilidad de una heroína decidida, pero no libre de errores de juicio y dudas de comportamiento, se conjugan para crear una obra maestra leída a lo largo de más de dos siglos.
Como muchos sabéis ya, este mes de abril 10 blogueros decidimos leernos a la vez un libro en 10 días. El libro elegido fue El pasaje de Justin Cronin, un tocho de más de mil páginas y que asusta nada más verlo. Después de haber pasado el reto con éxito, una cascada de reseñas diarias ha ido apareciendo en la blogosfera. Hoy, la mía.
Una epidemia irrefrenable, desatada por un desastroso experimento militar, inunda el planeta. Los infectados por el virus ya no son seres humanos, sino eficaces e invulnerables máquinas de matar. Sólo una niña, una huérfana llamada Amy, parece compartir con los infectados muchos de sus poderes, pero no su sed de sangre. Cuando el mundo tal y como lo conocemos llega a su fin, es Amy la única que cruzará el pasaje entre un planeta moribundo y un planeta nuevo, donde tribus dispersas de humanos sobreviven como pueden en un mundo hostil que ya no les pertenece. Escrita por un autor multipremiado, El pasaje es la primera parte de una fantástica trilogía que se ha convertido, incluso desde antes de su aparición, en la novela más comentada de los últimos tiempos, al mismo tiempo una formidable aventura llena de acción y suspense y una épica de la resistencia humana frente a a la peor de las catástrofes.
Uno de los libros que más he recomendado últimamente en la librería es este Un matrimonio feliz de Rafael Yglesias, publicado por Libros del Asteroide. Leyendo la sinopsis puede parecer un dramón lacrimógeno pero detrás se esconde una historia delicada y encantadora.
Enrique Sabas, guionista de cine, y su mujer, Margaret, diseñadora gráfica, tienen dos hijos y llevan una vida acomodada en Nueva York. Tras treinta años de matrimonio y alcanzada una estabilidad que parecía imposible, la pareja lleva tres años luchando contra el cáncer que ella padece y que ha entrado en fase terminal. Margaret prepara su despedida de familiares y amigos ayudada por Enrique, quien durante estos últimos y extraños días va reconstruyendo la historia del matrimonio: la época en la que se conocieron, el desarrollo de sus vocaciones artísticas, el nacimiento de sus hijos, los altibajos de su relación… Los recuerdos de su vida en común y la intensidad de su despedida nos muestran la complejidad de una relación duradera.
En esta novela parcialmente autobiográfica, una de las sorpresas de la literatura norteamericana reciente y Premio Los Angeles Times 2009 a la mejor novela, Yglesias nos habla con valentía y sinceridad de temas universales: del amor, del dolor ante la proximidad de la muerte y del misterio que supone compartir la vida con otra persona.
Ayer por la tarde tuvimos la suerte de acoger en la librería la presentación del libro El agujero de Helmand de Carlos Fidalgo (periodista de El Diario de León). Esta novela fue la afortunada ganadora del Premio Tristana de Novela Fantástica 2010 y ha sido publicada por la editorial Menoscuarto. Y ya que venía el autor a hablarnos de su libro, ¿cómo no iba a leérmelo?
En la guerra de Afganistán que sucede a los atentados del 11 de septiembre, un grupo de marines se enfrenta al enemigo talibán y a una presencia ominosa mucho más terrible. El agujero de Helmand, novela ganadora del Premio Tristana 2010, es un convincente relato sobre la circularidad del tiempo. El jurado resaltó en esta obra «el clima de ansiedad, incertidumbre y terror», así como su «concisión, amenidad y eficacia narrativa». El autor engarza la historia antigua de la expedición de Alejandro Magno al centro de Asia con la palpitante actualidad del terrorismo islamista, para contar la pesadilla de unos soldados amenazados por la muerte y su eco en el paisaje. Polvo y viento. Y el río Helmand, que se retuerce a punto de morder.
Después de reseñar tanta novela, esta vez voy a cambiar un poco de tercio. ¿Qué hace que un libro triunfe? ¿Una historia sensiblera? ¿Una trama simple? ¿La publicidad y el marketing? Parece ser que todavía nadie ha descifrado el Código best seller.
Los best sellers figuran entre los grandes protagonistas del panorama cultural de nuestros tiempos. Las editoriales los buscan, los libreros los esperan, los lectores los devoran, al tiempo que algunos analistas los consideran el mal a combatir. Pero hay muchas cosas que se ignoran de ellos: ¿desde cuándo existen los best sellers?, ¿cuáles son realmente los más significativos?, ¿qué incidencia social han tenido?, ¿cómo se consigue un best seller? Código best seller repasa la historia de los libros de más éxito, desde la Edad Media, con sus biografías de santos y sus libros caballerescos, hasta la actualidad, pasando por la novela romántica y la gótica, y por best sellers tan sorprendentes como la Enciclopedia de Diderot y D’Alembert.
El pasado año 2010, la afortunada en ganar el Premio Cervantes fue la escritora catalana Ana María Matute. Siempre me había llamado la atención su gran tocho, es decir Olvidado Rey Gudú. Cuál fue mi sorpresa cuando me enteré de que formaba parte de una trilogía medieval de la autora. El primer libro era éste: La torre vigía.
La torre vigía es la primera novela de la trilogía medieval de Ana María Matute, a la que siguieron Olvidado Rey Gudú y Aranmanoth. Ambientada en una Edad Media mítica, mágica y sensual, la novela es un peculiar libro de caballerías que narra, en primera persona y con una sensibilidad moderna, los años de formación y aprendizaje de un joven caballero, a lo largo de una trama repleta de heroísmo, superstición y barbarie. La torre vigía relata el descubrimiento del mundo y sus conflictos, la memoria, la añoranza y la dificultad para establecer relaciones en la infancia y la adolescencia del protagonista que habrá de ser armado caballero en un marco donde todo se rige por instintos primitivos y febriles, en el que el amor, el odio, la violencia, la soledad, la crueldad o la nostalgia se alternan en una espléndida narración que ofrece un mundo inquietante y misterioso y, al mismo tiempo, salvaje y pasional.
Ayer mismo nos llegó a la librería el nuevo libro de Amélie Nothomb y no pude resistirme a cogerlo. Sabía que no era autobiográfico, una pena. Pero aún así leo todo lo que cae en mis manos de ella. Esta vez nos cuenta la historia desde la perspectiva de un hombre decidido a hacer estallar un avión. Hmmm, llamativo…
Desde las primeras líneas de Viaje de invierno, el singular microcosmos de Amélie Nothomb nos seduce y nos atrapa. La declaración del protagonista no admite refutación alguna: «Voy a hacer estallar el avión a las 13.30». ¿Un terrorista internacional? Ni mucho menos. ¿Un mártir religioso? Tal vez. Pero la religión por la que Zoilo se inmola no es la musulmana, tampoco la cristiana, es el amor. Un amor total, incondicional, pues para Zoilo «no existe fracaso amoroso. Es una contradicción en los términos. Experimentar el amor ya supone un triunfo, tanto que podríamos llegar a preguntarnos por qué queremos más». El ansiado objeto de deseo de Zoilo es Astrolabio, una joven cuya existencia se centra en velar por la integridad física y la obra de Aliénor, una peculiar novelista. Como su nombre indica, la escritora, aquejada de un peculiar autismo que la vuelve indefensa ante el mundo, es un verdadero alien glotón y baboso, que dicta sus novelas a su devota agente y cuidadora. La referencia autobiográfica está servida, ¿cómo no pensar en la excéntrica escritora belga y su peculiar relación con su hermana? Es así como en este viaje de invierno volvemos a encontrar el deleite en los nombres propios a los que Nothomb consagra arduas investigaciones filológicas y la fina ironía, dirigida a veces contra sí misma. También la exquisita extravagancia en tramas y personajes que, como en los esperpentos de Valle-Inclán o el absurdo de Jarry o Beckett, hace de la obra de la belga un espléndido retablo sobre la vida, el amor y la muerte.
Hace unos meses, mientras veía el reportaje y entrevista que le dedicaron en Página2 al último libro de Nick Hornby, escuché que le preguntaban qué autor o autores le habían influenciado o que admirase. Nick Hornby (de la que soy fan acérrima) contestó que Anne Tyler, de la cual admiraba su modo de escribir, mezcla de humor y temas serios. Así que en ese momento me entró la vena y me puse a buscar como loca algún libro de Anne Tyler. Este fue el primero que encontré ya que es su última novela y acaba de salir en bolsillo: La brújula de Noé.
El sexagenario Liam Pennywell acaba de perder su trabajo. No es que le gustara especialmente, así que, lejos de deprimirse, decide aprovechar la oportunidad para cambiar de aires y entrar en la siguiente fase: ese final por el que siente cierta curiosidad. Para economizar, decide cambiar de apartamente y de barrio. Pero la primera noche que pasa en su nuevo piso ocurre algo, y despierta días más tarde en un hospital sin un recuerdo claro de lo que pudo ocurrir y de cuánto tiempo ha pasado desde entonces. Durante su período de recuperación, todas las mujeres de su vida: sus hijas, su hermana y sus ex mujeres, van apareciendo para hacerle compañía y renovar viejas recriminaciones. Es entonces cuando comienza un idilio con una mujer mucho más joven.
Hace ya algunos meses, reseñé en el blog la primera parte de este libro. Ahora vuelvo tras una lectura de menos de 4 horas para dedicarle un post a este: Cada siete olas. Una novela epistolar moderna, rápida y emocionante.
1) ¿Ya conoces a Emmi Rothner y a Leo Leike? Entonces es que has leído Contra el viento del norte, la inusual historia de amor en que dos personas que jamás se han visto se enamoran perdidamente por e-mail. 2) ¿Opinas que los enamorados se merecían verse personalmente, aunque fuera sólo una vez? Comienza a leer Cada siete olas. 3) ¿Te dispones a abrir este libro sin conocer Contra el viento del norte? Aquí tienes el equipaje necesario: Leo Leike vuelve de Boston tras poco menos de un año. En casa lo esperan noticias de Emmi Rothner. Ambos se dan cuenta de que sus sentimientos no han cambiado y piensan que quizá deberían verse una vez en persona. Pero Leo ha empezado una relación y Emmi sigue casada…
Daniel Glattauer vuelve a cautivar a los lectores y a la crítica internacional con su peculiar mirada sobre las relaciones amorosas en nuestro tiempo. Emmi y Leo nos enseñan que, después de que seis olas rompan en la orilla llega la séptima, y ésa trae siempre muchas sorpresas.
No sé cómo conocí este libro. Sólo recuerdo que lo vi recomendado por alguien y hablaba de él como un clásico. Es de estos libros que, no sabes por qué, te llaman y te hacen ojitos desde la estantería. Quizá el título (que llamó mi atención), quizá la editorial (me estoy volviendo cada vez más esnob con la lectura) o quizá que la autora usase pseudónimo. No sé lo que fue pero consiguió su objetivo: me lo ventilé en dos días.
Maria Antonietta Torriani publicó Un matrimonio de provincias en 1885 bajo el pseudónimo de Marquesa Colombi. En 1973 Italo Calvino la rescató del olvido al publicarla en la colección Centopagine, de Einaudi, precedida de una introducción de Natalia Ginzburg, incluida en esta edición como posfacio. La monótona vida que lleva Denza Dellara, la protagonista de esta novela, en una pequeña ciudad del norte de Italia da un vuelco el día que se entera de que un joven de buena posición ha puesto sus ojos en ella.












