Archivo de la categoría ‘Literatura Estadounidense’
Como ya comenté en otro post, las librerías se están viendo invadidas por zombis durante los últimos meses. Y parece ser que la plaga no ha hecho más que comenzar. Yo, gracias a Berenice, me he hecho con una copia de Zombi: Guía de supervivencia, de Max Brooks. Pretendo leerme varios libros “zombis” este año y qué mejor que esta guía para saber defenderme y poder combatirlos. Los muertos vivientes están aquí…
¡No seas imprudente con el mayor bien que posees: la vida! Este libro será la clave para sobrevivir a las hordas de no muertos que podrían estar acechándote en este preciso momento sin que lo supieras. Zombi: Guía de supervivencia ofrece una protección completa gracias a consejos comprobados para salvaguardarte a ti y a tus seres queridos de los muertos vivientes. Este es un libro que podría salvarte la vida. Max Brooks vive en Nueva York, pero está preparado para mudarse a un lugar más remoto y defendible cuando el momento lo requiera. Su reciente Guerra Mundial zombi, ha sido aclamada por el experto en zombis Simon Pegg como una obra «absolutamente indispensable».

Cogí este libro hace apenas una semana. No llevaba mucho tiempo en mi estantería ya que fue un regalo de aniversario, justo antes de las navidades. Pero había terminado “Los monstruos” y quería leer otro libro cortito. Y ahí estaba Juventud americana, de Phil LaMarche. Lo abrí, comencé a leerlo y…
Teddy tiene catorce años y vive con su madre en una ciudad de New Hampshire azotada por la recesión. Donna es profesora en el instituto del lugar y mantiene a la familia; Pete, el padre, se ha ido a buscar trabajo a Pensilvania. Teddy va navegando a ciegas en su adolescencia, hasta que un día invita a su casa a dos de sus amigos más pijos. Y cuando empiezan a aburrirse, él intenta divertirles enseñándoles el rifle de su padre. Pero Teddy se ausenta un momento, y uno de los chicos mata accidentalmente a su hermano. Entre las versiones contradictorias del involuntario asesino y las confusas instrucciones de sus padres, Teddy se convertirá en un solitario abrumado por la culpa. Hasta que se le acercan otros chicos del instituto que han hecho de él su héroe, y pertenecen a la Juventud Americana, una organización que reivindica algunos valores del fascismo…
Gracias a una compañera pude conseguir un ejemplar de Los monstruos de Dave Eggers. Este libro es una novelización del cuento Donde viven los monstruos de Maurice Sendak. Me sorprende, ya que el cuento apenas tiene texto. Además, el autor es el guionista de la película que se estrenó el año pasado.
Los monstruos, basado libremente en el cuento de Maurice Sendak y el guión escrito a partir de él por Dave Eggers y Spike Jonze, trata sobre la confusión de un niño, Max, que se abre paso en un mundo que no puede controlar. Su padre se ha marchado, su madre pasa el tiempo con su joven novio y su hermana está entrando en la adolescencia y ya no se interesa por él. Al mismo tiempo, Max se descubre capaz de actos asombrosos: se disfraza de lobo y muerde a su madre, y no siempre logra dominar sus arrebatos. Durante una pelea en casa, Max huye corriendo al bosque. Allí encuentra una barca, sube a bordo y acaba en mar abierto, a la deriva. Desembarca en la isla de los Monstruos y pronto se convierte en su rey. Pero las cosas se complican cuando Max comprende que los Monstruos esperan tanto de él como él de ellos. Divertida, oscura y vital, Los monstruos es una historia eterna que ha resistido el paso del tiempo y resulta atractiva a cualquier edad.
Empiezo Celuloide VS Papel con una película que vi ayer mismo. Se trata de la adaptación de La carretera, de Cormac McCarthy., que recibió el Premio Pulitzer en 2007 . La película está dirigida por John Hillcoat (un desconocido para mí) y protagonizada por Viggo Mortensen, Kodi Smit-McPhee y Charlize Theron.
Para los que no hayan leído el libro, deciros que cuenta la historia de un padre y un hijo que intentan sobrevivir por todos los medio posibles en un mundo devastado. El motivo no está claro, ni en el libro ni en la película, aunque se especula que puede ser un debido a un desastre nuclear. La tierra, las ciudades y el aire está cubierto de ceniza, los árboles han muerto y hace años que no se ve un animal. El ambiente en la novela es de inquietud, de pura supervivencia, y la película consigue trasmitirlo perfectamente.
Este libro fue el elegido en el club de lectura de CDL^2 para el último período de 2009. Llevaba mucho tiempo oyendo a mi hermana decir “¿Cuándo te piensas leer Juego de tronos?” “¿Eh, eh?”. Pues aquí estoy, lo he leído. ¿Queréis saber lo que pienso?
Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddard Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte de su amigo el rey Robert Baratheon, llamado el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddard Stark ocupará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida y la de todos los suyos.
En un mundo cuyas estaciones pueden durar decenios y donde las tierras del norte, más allá del Muro, ocultan seres míticos y temibles, Lord Eddard Stark se enfrentará en la corte del rey Robert Baratheon (más conocido por sus enemigos como el Usurpador) a una enrevesada trama de secretos y traiciones que pondrán en peligro no sólo su vida, y la de su familia y vasallos, sino también la frágil paz que parecía haberse impuesto en el reino tras la última guerra. Y mientras las intrigas y la traición se ciernen sobre el Rey, en el norte, del otro lado del Muro, extraños acontecimientos alertan a la Guardia de la Noche contra una amenaza olvidada que espera la llegada del invierno para resurgir.
Aquí tenemos nuestra segunda reseña invitada, esta vez de parte de renton. Debo reconocer que me tiene muy buena pinta este libro y que tengo pensado leerlo en un futuro no muy lejano (aunque teniendo en cuenta mi Plan Infinito, no sé yo…). Espero que disfrutéis de la reseña.
[EDITO: Renton ya tiene blog propio donde podéis leer más reseñas como ésta. Hacedle una visita en No levantes la mirada.]
Laura me ha pedido que reseñe este libro, entre otras cosas porque me lo regaló ella (el maravilloso día del libro de este año) y esperaba con mucho interés mi opinión, o eso creo, jeje.
Tengo que confesar que el libro no me sonaba de nada. Leí la sinopsis y no sabía hasta que punto podría gustarme, pues en un primer momento no me llamaba en exceso. Ahora puedo decir que posiblemente sea el mejor libro que he leído este año, y le agradezco mucho que me lo haya regalado.
Cuando dos jóvenes parejas se conocen durante la Gran Depresión surge entre ellas una amistad que durará toda la vida. Son muchas las cosas que inicialmente comparten: Charity Lang y Sally Morgan están esperando su primer hijo, y sus maridos Sid y Larry son profesores de Literatura en la Universidad de Wisconsin, aunque su relación se va haciendo más compleja a medida que comparten décadas de lealtad, amor, fragilidad y desacuerdos.
Treinta y cuatro años más tarde del inicio de esta amistad los Morgan visitan la colonia de veraneo de sus amigos en Vermont para el que saben será su último fin de semana junto a Charity. Durante esa visita Larry rememora todos sus años de amistad: las alegrías, las penas, las ilusiones y también los sueños que quedaron por cumplir; pero por encima del relato de los hechos late una profunda reflexión sobre el amor y la amistad, sobre los intentos de cuatro personas por hacer frente a las tribulaciones de la vida.
El matrimonio Morgan, compuesto por Larry y Sally, se acaba de mudar a Madison, donde pretenden abrirse camino y forjarse su futuro con mucho esfuerzo. Al poco de llegar, conocen al matrimonio Lang, formado por Sid y Charity, una pareja muy especial y rápidamente se convierten en amigos inseparables. Es una amistad que durará todas sus vidas, que sobrevivirá a hijos, nietos, guerras y cambios de residencia. Una amistad muy especial.
Es tan especial porque sobrepasa los límites normales. No se queda en algo abstracto, sino que toma forma, hasta el punto de que la amistad entre los Lang y los Morgan les forma como personas a todos ellos. Los Morgan no hubieran sido como son sin los Lang y viceversa. Me gustaría destacar la figura de Charity. Es el motor de esta amistad tan peculiar y grandiosa, el pulmón y el corazón. Tengo que reconocer que me ha llegado a caer mal en algunos momentos, por sus ansias de control, planificación y sobre todo por cómo maneja a Sid, pero la historia no sería tan maravillosa sin ella. Sid la necesita. Charity necesita a Sid. Larry necesita a Sally. Sally necesita a Larry. Todos se necesitan en definitiva.
Una novela para aprender. Una obra perfecta sobre la amistad duradera y la generosidad. Una maravilla de libro, con partes preciosas y otras tristes, incluso crueles. En definitiva una delicia
No quiero acabar sin mencionar la cita que libros del asteroide nos regala al acabar el libro.
“La generosidad tal vez sea el mayor de los placeres que existen” William Maxwell
He podido leer este libro antes de que salga a la venta en Septiembre. Un libro sobre la adaptación en la sociedad de algunas personas con un bajo grado de autismo. Ese es Marcelo.
Sí, es cierto, Marcelo Sandoval oye música dentro de su cabeza. También es verdad que Marcelo se pierde si se le deja solo en un lugar que no conoce y que se lo toma todo en un sentido literal.
Padece el síndrome de Asperger, un leve autismo. Desde siempre ha asistido a una escuela especial donde se siente valorado y protegido. Per un verano antes de acabar la secundaria, su padre le propone un reto: que trabaje en su bufete de abogados. Este desafío le hará enfrentarse al “mundo real”, un lugar que siempre le ha aterrado. Este verano, Marcelo descubrirá sentimientos como la envidia y la competitividad, la ira y el deseo. Marcelo aprenderá también lo que significa sufrir ante la injusticia.
Un despertar que le hará entender mejor sus propias emociones y conectar con las personas de su alrededor. Descubrirá que, en realidad, no es tan diferente a los demás.
Mi primer libro de la editorial Navona. Con su colección Reencuentros pretenden rescatar del olvido libros clásicos. Éste es el caso de Tortilla Flat, de John Steinbeck.
En las colinas de Monterrey, en medio de los bosques de pinos, se asientan las cabañas de madera de Tortilla Flat. Allí viven los paisanos, mezcla de indios, hispanos y diversas razas caucásicas, un grupo de hombres y mujeres ajenos a los vaivenes mercantilistas y a las normas de la sociedad más respetable. Danny y sus amigos, pícaros modernos capaces de todas las trapacerías, pero dispuestos siempre a ayudar a los demás, pasan su existencia entre borracheras, peleas y vagabundeos hasta que la inesperada herencia de una casa viene a poner un poco de orden en su salvaje libertad de paisanos. La casa de Danny habrá de convertirse en depositaria de un talismán que no es otro que la camaradería y, con ella, un ideal de caballeresca generosidad.
Divertida y tierna, llena de situaciones cómicas e impregnada de un hondo lirismo, esta novela, publicada en 1935, fue el primer gran éxito literario de John Steinbeck. Al igual que otros relatos de este autor, fue llevado al cine en 1942, bajo la dirección de Victor Fleming y con Spencer Tracy, Hedy Lamarr y John Garfield como protagonistas.

Es curioso cómo a veces tenemos algunas ideas preconcebidas sobre algo y hasta que no lo tenemos delante no las cambiamos. Qué lástima no haber leído antes este libro, la verdad. Holden Caulfield ha llegado, me ha dado un par de bofetadas y me ha dejado con cara de tonta.
‘El guardián entre el centeno’ se publicó originalmente en 1951. Tuvo un éxito inmediato, y a los cinco años de su aparición ya se consideraba un clásico estudiado en las universidades. Diez años después se había convertido en eso que se llama un “objeto de culto”, y así sigue hasta hoy, por mucho que en estos últimos tiempos empiece a ser considerado -como casi todo lo divertido de verdad- políticamente incorrecto.
Su protagonista, y voz narradora, es Holden Caulfield, un chaval judío de una familia rica de Nueva York. Lo han expulsado del colegio tres días antes de las vacaciones de Navidad y tiene miedo a enfrentarse con sus padres. Pasa tres días en Nueva York y cuenta lo que le pasa en ese intervalo entre el colegio y su casa, un período de inseguridad y ansiedad situado en un terreno de nadie mental difícilmente localizable entre la adolescencia y la juventud. Se encuentra con amigos, trata a gilipollas -todos los adultos lo son para Holden Caulfield, que manifiesta un desagrado radical hacia ellos-. No encuentra a nadie que le guste, aparte de ciertos personajes de libros, pero vive a fondo esos tres días de libertad.
Primer premio Pulitzer que leo. Parece ser que este año 2009 se va a estrenar la versión cinematográfica de esta novela de Cormac McCarthy con Viggo Mortensen como protagonista. Últimamente he decidido ir leyendo los libros (dentro de mis posibilidades) antes de que salgan las correspondientes películas. Así que aquí va mi opinión sobre La carretera.
La carretera, novela galardonada con el premio Pulitzer 2007 y best seller literario del año en Estados Unidos, transcurre en la inmensidad del territorio norteamericano, un paisaje literalmente quemado por lo que parece haber sido un reciente holocausto nuclear. Un padre trata de salvar a su hijo emprendiendo un viaje con él.
Rodeados de un paisaje baldío, amenazados por bandas de caníbales, empujando un carrito de la compra donde guardan sus escasas pertenencias, recorren los lugares donde el padre pasó una infancia recordada a veces en forma de breves bocetos del paraíso perdido, y avanzan hacia el sur, hacia el mar, huyendo de un frío «capaz de romper las rocas».
Laura me ha pedido que reseñe este libro, entre otras cosas porque me lo regaló ella (el maravilloso día del libro de este año) y esperaba con mucho interés mi opinión, o eso creo, jeje.











