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Como todos sabréis ya a estas alturas, Jerome David Salinger (más conocido como J.D. Salinger) murió anteayer (27 de Enero) en New Hampshire a la edad de 91 años por causas naturales. Poco sabíamos del hombre que escribió “El guardián entre el centeno“. Siempre huía de los periodistas y fotógrafos, y existen muy pocas fotos suyas.

Yo me quedo con su obra más conocida “El guardián entre el centeno“, de la que podéis leer la reseña que hice en su momento. Aunque existen otros libros de Salinger menos conocidos que intentaré leer cuando pueda: “Nueve cuentos“, “Franny y Zooey” y “Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción“.
Hemos llegado al ecuador del año 2009 y me ha parecido un buen momento para recordar el año pasado en cuanto a lecturas. En 2008 leí la friolera de 60 libros (muchos de ellos de menos de 100 páginas). Entre todos ellos he decidido destacar 5 libros que me han impresionado y que me gustaría recomendaros a todos. Algunos ya los he reseñado en el blog, otros no.
Pues sin más dilación os dejo con mis DESCUBRIMIENTOS 2008 …

Es curioso cómo a veces tenemos algunas ideas preconcebidas sobre algo y hasta que no lo tenemos delante no las cambiamos. Qué lástima no haber leído antes este libro, la verdad. Holden Caulfield ha llegado, me ha dado un par de bofetadas y me ha dejado con cara de tonta.
‘El guardián entre el centeno’ se publicó originalmente en 1951. Tuvo un éxito inmediato, y a los cinco años de su aparición ya se consideraba un clásico estudiado en las universidades. Diez años después se había convertido en eso que se llama un “objeto de culto”, y así sigue hasta hoy, por mucho que en estos últimos tiempos empiece a ser considerado -como casi todo lo divertido de verdad- políticamente incorrecto.
Su protagonista, y voz narradora, es Holden Caulfield, un chaval judío de una familia rica de Nueva York. Lo han expulsado del colegio tres días antes de las vacaciones de Navidad y tiene miedo a enfrentarse con sus padres. Pasa tres días en Nueva York y cuenta lo que le pasa en ese intervalo entre el colegio y su casa, un período de inseguridad y ansiedad situado en un terreno de nadie mental difícilmente localizable entre la adolescencia y la juventud. Se encuentra con amigos, trata a gilipollas -todos los adultos lo son para Holden Caulfield, que manifiesta un desagrado radical hacia ellos-. No encuentra a nadie que le guste, aparte de ciertos personajes de libros, pero vive a fondo esos tres días de libertad.





